Todo este rollo del baby me hizo recordar cuando mi hermano nació. Aunque ustedes no lo crean me acuerdo perfecto que le daba besos en la panza a mi mamá y que platicaba con mi hermanito, de hecho, creo que ESE es mi recuerdo más lejano, 1984...pfft!! suena como una eternidad! Pero bueno, el punto es que cuando mi hermano iba a nacer, mis papás me preguntaron que quería que me trajera el pequeñuelo y yo (amarguita como siempre) les contesté con tono retador (porque obvio no creía que él me pudiera traer algo...era un bebé!!): "UNAS BOTAS" y cual va siendo mi sorpresa cuando llega mi mamá, con el bebé en brazos y él a su vez con las botas que le pedí en sus manitas!!! No me imagino la cara que he de haber puesto en ese momento, pero lo que sí se, es que esas botas no me las quité durante los dos o tres años siguientes, no me las quitaba ni para dormir....porque me las había traido mi carnal!!!!! Hoy en día esas botitas existen y si las vieran!! parece que las sacaron de la basura!! jejejeje...
La neta es que a mi (como mamá) nunca se me hubiera ocurrido hacer eso. Y la semana pasada que vi a Ale en el hospital, le pregunté si Santiago le había traido algo a Natalia (quien por cierto está orgullosa de ser "la hermana mayor") y me dijo que sí, que una muñeca...awwww....mi vida!!! La neta se me hizo super lindo!! Porque estoy segura de que gracias a esas botas mi hermanito se salvó de la mitad de zapes que se merecía jojojojo...por lo que, mi querido Santiago: puedes estar tranquilo, Natalia amará la muñeca que le trajiste y tú más!!! porque es un seguro de cobertura amplia contra zapeadas y peleas de parte de tu hermana. ¡Bienvenido Santiago!
Y por si no me creen, ahi les va la prueba fehaciente de que las botas existen y de que estaban bieeeen gastadas.

Amarga desde chiquita!!
